Árboles patrimoniales del balneario Tupahue

21 de diciembre, 2021

El balneario Tupahue es uno de los lugares más tradicionales y visitados de Parquemet. La hermosa piscina diseñada por el arquitecto chileno Carlos Martner, fue construida en 1966 inserta en la geografía del cerro; está escoltada por el simbólico mural que lleva su mismo nombre, diseñado por el muralista mexicano Juan O´Gorman y ejecutado por la artista María Martner, hermana del arquitecto. Tanto la piscina como el mural se caracterizan por la inclusión de la piedra, incorporando los recursos naturales en las obras.

Igual de importante que estas construcciones, que embellecen el lugar, son las especies vegetativas que lo enriquecen y le dan vida. En medio del verde césped, de arbustos y flores de todos los colores, por décadas han crecido grandes árboles que deslumbran con su belleza y en temporada estival ayudan a aplacar el calor a los y las visitantes con sus grandes follajes. Entre ellos, destacan 2 árboles patrimoniales: un majestuoso peumo y una antigua patagua, especies endémicas de Chile, patrimoniales por su monumental tamaño y su valor histórico.

El majestuoso peumo que destaca en la escalera de ingreso al recinto es un gran árbol que creció por regeneración natural en los tiempos en que se construía la piscina. Y claro, porque se trata de una especie que gusta de lugares húmedos, principalmente en quebradas de bosques esclerófilos de la zona central (crece entre las provincias del Limarí y Valdivia). Este individuo es reflejo fiel de un árbol “adulto” de su especie: siempreverde y frondoso, que puede alcanzar los 15 metros de altura y 12 de diámetro.

Su tronco es robusto de corteza color pardo grisácea, ligeramente agrietada; sus hojas son simples, con borde liso y algo aromáticas, lustrosas y verdes por arriba y blanquecinas por debajo. Sus pequeñas flores verdosas están dispuestas en racimos y aparecen a comienzos del verano; mientras que su fruto, una drupa lisa rosada o rojiza se deja ver en otoño haciéndolo ver realmente hermoso.

Por su lado, la antigua patagua se ubica al otro extremo de la piscina, unos metros detrás de la roca en su interior. Está allí desde los primeros años del balneario, también de regeneración natural porque, al igual que el peumo, gusta de lugares húmedos; generalmente crece cerca de riachuelos entre las regiones de Valparaíso y el Bío Bío. Su gran follaje siempreverde se forma de ramas que emergen desde la base hasta conformar una copa globosa.

El que está en el balneario también es representativo de un árbol “adulto” que puede alcanzar 10 m de altura y 6 de diámetro. Sus hojas son simples, con bordes aserrados y de color verde oscuro. Sus solitarias flores son blancas y forman una corola liliácea acampanada, que la adorna desde octubre hasta enero; su fruto es una cápsula rojiza algo carnosa.

Al mirar el balneario desde arriba, estos dos grandes árboles nativos parecieran ser dos grandes centinelas que resguardan este emblemático sector del Parque Metropolitano de Santiago.