En Parquemet junto con prevenir los incendios se mejoran los suelos

26 de enero, 2022

La historia del chipeo en Parquemet comenzó a fines de los años 90, cuando llegó la primera “chipeadora”. Entonces se reducían desechos orgánicos en pequeñas cantidades para luego eliminarlos en quemas controladas, de esta forma se retiraban entre 100 y 200 m3 de material combustible por temporada.

Por otra parte, la principal labor preventiva para evitar incendios forestales es la mantención y limpieza forestal; por ello, durante los últimos 2 años, la sección Forestal de la División de Parques y Jardines se ha preocupado especialmente de reducir el material combustible de diferentes áreas forestales del Parque, para lo que ha incrementado fuertemente su presupuesto y las actividades de silvicultura preventiva.

Chipear el material orgánico y luego incorporarlo al suelo tiene varios beneficios, pero los fundamentales son, que lo enriquece con nutrientes y lo ayuda a retener la humedad por más tiempo, transformando esa tierra en un mejor hogar para nuevas plantaciones. Este trabajo no solo previene la ocurrencia de incendios en el Parque Metropolitano de Santiago, sino que fortalece sus terrenos y ayuda en el proceso de reconversión de los suelos para posteriores plantaciones de especies nativas.

A comienzos de la década del 2000, Parquemet realizó una importante inversión para aumentar las labores de reducción de combustible. En promedio se chipeaban alrededor de 5.000 m3 de material orgánico por temporada; entonces, se comenzó a analizar posibilidades para incorporar ese material al suelo. Fue así como en el 2017 se adquirió el Mulcher, un tractor que, junto con chipear el material orgánico seco, permite incorporarlo al suelo. Desde su llegada hasta el 2019 se retiraron y reincorporaron al suelo aproximadamente 10.000 m3 de material orgánico seco por temporada.

A partir del 2020 y durante esta temporada se reducen cerca de 15.000 m3 de material combustible por temporada (cerca de 8.5 toneladas). Es así como este verano, sólo de las zonas bajo “Vuelta las Abejas”, “Las Cassuarinas” y “Los Álamos”, ubicadas en la ladera norponiente del Parque, donde hacía más de 10 años no se retiraba material seco, se sacó cerca de 9.000 m3 de material orgánico seco, que hoy nutre los suelos de Parquemet.