Los desafíos de Parquemet, el mayor parque urbano de Santiago, para afrontar el peor año de sequía que se tenga registro

11 de mayo, 2020

· Para nadie es un secreto la importante escasez hídrica que ha enfrentado el país por más de 11 años consecutivos, en particular la zona central, desde las regiones de Coquimbo hasta el Bío-Bío.

· Los ríos del país han tenido una drástica disminución de sus caudales según informa la Dirección General de Aguas, y los de la Región Metropolitana no son la excepción. Es así que el Río Mapocho tiene hoy un promedio de -65% de su caudal histórico y el Río Maipo -53% en lo que va del año.

· Ambas fuentes de agua son claves para la supervivencia de las especies vegetales de Parquemet.

 

Santiago, 10 de mayo de 2020. El Parque Metropolitano de Santiago (Parquemet) y sus 737 hectáreas enfrenta un nuevo año de sequía. Un escenario adverso que ha debido enfrentar durante más de una década, en la que el cambio climático no le ha dado tregua, razón por la cual en los últimos años ha debido trabajar de forma estratégica para realizar un manejo de su sistema hídrico y el tratamiento de sus suelos para hacerlos cada vez más eficientes. Pese a todo, este 2020 requerirá de decisiones realmente profundas para seguir manteniendo al principal pulmón verde de la capital.

Al respecto, su director, Martín Andrade, al ser consultado sobre las decisiones para afrontar el 86% de déficit del recurso hídrico diario del Parquemet, debido a la drástica disminución de la disponibilidad de agua en las captaciones tanto de los canales El Carmen (-87,50%) como del Metropolitano (-83,30%), señaló: “Estamos programando riegos priorizados según la resiliencia de las especies de cada sector y sus tiempos y condiciones de recuperación. Por eso, hemos decidido asegurar el riego de especies arbóreas y arbustivas de mayor valor histórico y ornamental para nuestras plazas y jardines, fundamentalmente nuestros árboles patrimoniales para mantener la belleza de nuestro parque, así como nuestras plantaciones de vegetación nativa realizada en las últimas décadas”.

Mapa Red Hídrica Parquemet

“Lamentablemente, esto implica la disminución del riego en algunos sectores, como las grandes extensiones de césped, por ejemplo, las del sector La Pirámide, las de la zona baja de Mapulemu, las aledañas al sector de picnic del Balneario Tupahue y las presentes en algunos lugares del sector Pedro de Valdivia Norte, las que al largo plazo se verán afectadas, pero que tienen la capacidad de recuperarse rápidamente a futuro ”, aclara Andrade.

 

Medidas concretas frente a esta escasez hídrica

En este escenario, el equipo de la División de Parques y Jardines de Parquemet, desde el 2015 hasta el 2019, realizó un mejoramiento en la captación y distribución del recurso hídrico gracias a la construcción de un renovado tubo matriz de nueve mil metros lineales hecho de polieteno de alta densidad que, además de brindar una larga vida de uso, evita roturas y fugas de agua innecesarias como sucedía con las tuberías de la antigua matriz, lo que permite mantener un sistema continuo de la distribución que es captada de los canales El Carmen y Metropolitano para ser inyectadas mediante el impulso de bombas a los 10 estanques donde se almacena el agua para ser posteriormente repartida según prioridades previamente establecidas.

Sequía en Parque Metropolitano

Asimismo, en los últimos años, este Servicio perteneciente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, ha trabajado estratégicamente en su plan de manejo de suelo, que consiste en la reducción de combustible, ramas o árboles muertos para transformarlos en chip que posteriormente se suma al terreno como material vegetal (orgánico), lo que le permite nutrir el suelo y retener el agua.

Además, en la última década se ha reemplazado el riego por surco utilizando desde principios del siglo XX -sistema antiguo y de poca eficiencia por su alta perdida de agua, en la que cada planta sólo es capaz de retener un 40% del total-, por un nuevo sistema tecnificado, y que toma en consideración requerimiento de cada especie plantada, que en los últimos años se han concentrado en especies nativas, siendo el riego por goteo el que tiene el menor consumo hídrico por metro cuadrado (5,6 m3/ha) y menor cantidad de tiempo riego, generando que la planta pueda captar el 95% del agua.

Por último, y para asegurar el crecimiento vegetal, se han incorporado nuevas tecnologías como el gel hidratante con estimulantes del desarrollo radicular (que afecta directamente a la raíz) y fertilizante de entrega lenta. Con esto se logra que posterior a la época de plantación, la raíz comience a desarrollarse en presencia de humedad, incorporándose los nutrientes cuando empieza a elevarse la temperatura. Durante el período de riego el gel retiene la humedad evitando la percolación profunda, lo que permite distanciar la frecuencia de riego y uso más eficiente del agua.

En resumen, y tal como señala Martín Andrade, “Aquí se requiere abordar el tema de agua en forma sistémica. Por lo mismo, estamos trabajando en distintas líneas de trabajo de manera tal de poder adaptar este querido pulmón verde a los desafíos que nos plantea el cambio climático”.

 

Esfuerzo de más de un siglo

Sin embargo, pocos recuerdan que esta cadena de seis cerros a comienzos del siglo XX eran terrenos usados para la explotación de canteras desde donde se extraían los adoquines para las calles de la ciudad y para otras construcciones relevantes como las escaleras del Palacio de La Moneda, y que carecían casi completamente de vegetación.

Luego de la Ley que autorizó la expropiación de estos terrenos el 28 de septiembre de 1917, comenzaba una increíble odisea para poblar de vegetación una inmensa extensión de tierra que por aquellos años marcaba una parte de los límites de la ciudad. Así, en 1921, se inició la construcción de su primer sistema de regadío, con el que se plantaron los primeros 400 aromos frente a la Calle Domínica y, al año siguiente, comenzaría la primera de muchas plantaciones que le han dado forma a lo que hoy conocemos como Parquemet, o San Cristóbal como muchos capitalinos le dicen con cariño.

Cerro San Cristóbal

Hoy, los santiaguinos están acostumbrados a ver a este pulmón verde como un espacio único que los conecta con la naturaleza dentro de la ciudad, pero desconocen que en la actualidad la disponibilidad de agua diaria para regar el parque alcanza al -86%, lo que inevitablemente afectará a la vegetación al corto plazo.

Sobre esto, el director de Parquemet señala, “Este parque es uno de los ejemplos vivos de lo que puede lograr el ser humano cuando trabaja con la naturaleza. Lamentablemente, 100 años después es el mismo ser humano, y sus efectos sobre el cambio climático, lo que está poniendo en riesgo el futuro de nuestra propia vegetación.”

Por esta razón, el Parquemet ya ha tomado medidas profundas para enfrentar esta crisis hídrica, que tendrá una evidente perdida de su césped en sectores de plazas y jardines, pero mantendrá sus árboles y arbustos que permiten brindar oxígeno a la ciudad, captar el dióxido de carbono y disminuir el polvo en suspensión (smog), retener el agua brindando más humedad y contener las laderas de sus seis cerros con sus raíces y, por supuesto, seguir ofreciendo sus áreas verdes de alta calidad a los habitantes de nuestra capital y a los visitantes de otras regiones del país y de todo el mundo.

“Aquí se requiere el aporte de todos, de nuestro equipo, de los que ahorran el agua en sus casas, los que hacen aportes desde sus empresas y la participación de la ciudadanía en el cuidado de este pulmón verde. Todos estos esfuerzos sumados son los que nos van a llegar a proyectar este parque hacia el futuro, para que sean muchas más generaciones las que disfruten de este lugar de encuentro y pulmón verde tan querido”, concluye Martín Andrade.